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¿Qué sucede después de una biopsia positiva para cáncer de próstata?

Recibir un diagnóstico de cáncer de próstata genera muchas dudas y preocupación. Sin embargo, es importante saber que no todos los cánceres de próstata son iguales ni requieren el mismo tratamiento.

Cuando una biopsia confirma la presencia de cáncer, el siguiente paso es determinar qué características tiene el tumor, cuál es su grado de agresividad y si se encuentra limitado a la próstata o se ha extendido fuera de ella. Con esta información podemos establecer el riesgo de la enfermedad y elegir junto con el paciente la estrategia más adecuada.

Primera consulta: conocer las características del tumor

En la consulta analizamos detalladamente el informe de la biopsia. Algunos datos son especialmente importantes:

  • Valor de PSA y su evolución en el tiempo.
  • Gleason Score y Grade Group (ISUP) informados en la biopsia.
  • Cantidad de cilindros comprometidos y porcentaje de tumor.
  • Hallazgos de la resonancia magnética, si ya fue realizada.
  • Examen clínico y antecedentes del paciente.
  • Edad, estado general y otras enfermedades.
  • Función urinaria y sexual previa.
  • Antecedentes familiares de cáncer de próstata, mama, ovario o páncreas.

Con estos elementos clasificamos el cáncer en grupos de riesgo, lo que permite estimar su comportamiento y definir qué estudios y tratamientos son necesarios.

¿Qué estudios pueden ser necesarios?

No todos los pacientes necesitan los mismos estudios.

La resonancia magnética multiparamétrica de próstata permite evaluar con mayor precisión la localización y extensión del tumor y determinar si existen signos de compromiso fuera de la próstata.

En determinados pacientes, especialmente cuando existe un riesgo mayor de enfermedad fuera de la próstata, puede ser necesario realizar estudios de estadificación.

Actualmente, uno de los estudios más precisos en pacientes seleccionados es el PET/CT con PSMA, que permite buscar enfermedad en ganglios linfáticos, huesos u otros órganos. En otros casos pueden utilizarse tomografía computada y/o centellograma óseo.

También puede estar indicado realizar un estudio genético, especialmente en pacientes jóvenes, con enfermedad de alto riesgo, enfermedad avanzada o determinados antecedentes familiares.

No todos estos estudios son necesarios en todos los pacientes. La elección depende fundamentalmente del grupo de riesgo.

¿Qué tratamientos existen?

Una vez completada la evaluación, analizamos las diferentes alternativas. El tratamiento se decide de manera personalizada.

En tumores de muy bajo o bajo riesgo, una opción puede ser la vigilancia activa. Esto significa controlar cuidadosamente la enfermedad mediante PSA, resonancia y, cuando corresponda, nuevas biopsias, evitando o retrasando tratamientos que podrían generar efectos secundarios.

Cuando está indicado un tratamiento con intención curativa, las principales alternativas son la cirugía y la radioterapia.

La prostatectomía radical consiste en retirar completamente la próstata y las vesículas seminales y, en determinados pacientes, los ganglios linfáticos. Puede realizarse mediante cirugía abierta, laparoscópica o robótica. La elección de la técnica dependerá de las características del paciente, del tumor y de la experiencia del equipo quirúrgico.

La radioterapia es otra alternativa de tratamiento curativo y puede realizarse mediante diferentes modalidades. En determinados grupos de riesgo puede asociarse a tratamiento hormonal durante un período determinado.

En algunos pacientes con enfermedad de mayor riesgo puede ser necesario combinar diferentes tratamientos.

Cuando el cáncer se ha extendido fuera de la próstata, existen múltiples alternativas de tratamiento sistémico, incluyendo terapia hormonal, nuevos tratamientos hormonales, quimioterapia y otras terapias dirigidas según las características de cada enfermedad.

La decisión debe ser personalizada

No existe un único tratamiento que sea el mejor para todos los pacientes con cáncer de próstata.

La elección depende de la agresividad y extensión del tumor, pero también de la edad, expectativa de vida, enfermedades asociadas y de aspectos muy importantes para cada persona, como la preservación de la continencia urinaria y de la función sexual.

Por eso, nuestro objetivo no es solamente tratar el cáncer, sino encontrar la estrategia que ofrezca el mejor equilibrio entre control oncológico y calidad de vida.

En Urocuyo

En Urocuyo realizamos una evaluación integral del paciente con diagnóstico de cáncer de próstata, desde la interpretación de la biopsia y los estudios de estadificación hasta la elección del tratamiento.

Cada caso puede ser evaluado de manera multidisciplinaria, integrando urología oncológica, diagnóstico por imágenes, anatomía patológica, oncología clínica y radioterapia cuando sea necesario.

El objetivo es que el paciente comprenda claramente qué tipo de cáncer tiene, cuál es su riesgo, qué alternativas existen y por qué recomendamos una determinada estrategia, para poder tomar una decisión informada junto con el equipo médico.