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¿Que esperar de la prostatectomía radical laparoscópica?

El carcinoma de próstata es el tumor maligno más frecuente diagnosticado en hombres adultos a nivel mundial. Se desarrolla inicialmente en la glándula y tiene la capacidad de invadir estructuras vecinas y producir metástasis a distancia.

¿Qué es el cáncer de próstata?

Cuando el mismo se encuentra localizado en la glándula, sin invasión a estructuras vecinas o a distancia, el tratamiento ideal es la exceresis quirúrgica.

Historicamente la cirugía se llevo a cabo de forma abierta o convencional. Con el advenimiento de la tecnología y el desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas, la técnica laparoscópica se transformó como la mejor alternativa para estos casos.

TÉCNICA OPERATORIA La operación se desarrolla bajo anestesia general. El paciente se coloca en posición de Trendelenburg.

Diferentes tipos de incisión son posibles. El tipo de incisión depende de la preferencia de su urólogo. La próstata es extirpada en su totalidad junto con las vesículas seminales. El restablecimiento de la continuidad entre la vejiga y la uretra se realiza mediante suturas. Hacia el final de la intervención se deja instalada una sonda urinaria en la vejiga a través del canal de la uretra para favorecer la cicatrización.

Asimismo se deja un drenaje de la zona operatoria durante algunos días. En algunos casos la extirpación de ganglios linfáticos pelvianos se efectúa al comienzo de la intervención para identificar diseminación microscópica del cáncer.

El tiempo de internación es de 24 a 48 horas. Los pacientes comenzarán a deambular el mismo día del procedimiento.

Los controles posoperatorios se realizan aproximadamente a la semana del procedimiento, dependiendo de la evolución del paciente. Luego de retirar la sonda vesical, los pacientes se realizarán urocultivos de control, y se sugerirá comenzar con un tratamiento para rehabilitar la función eréctil y ejercicios para optimizar la continencia urinaria.

La vuelta a las actividades laborales es a los 15-20 días, dependiendo como se sienta el paciente. No se sugiere realizar actividad física intensa en los primeros 30 días del procedimiento.

Las ventajas del abordaje laparoscópico son:

– Control oncológico similar a la cirugía abierta.

– Mejores tasas de continencia y función sexual posoperatoria.

– Cirugía menos dolorosa, incisiones más pequeñas y una pronta recuperación a su vida habitual.

– Menor tiempo de sondaje vesical posterior a la cirugía, usualmente entre 10 a 14 días

– Menor sangrado con menores posibilidades de requerir transfusiones sanguíneas.

– Linfadenectomía (extracción de ganglios linfáticos) extendida de ser necesario individualizando su indicación según cada caso.

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